Día 25/08-2 San Luis de Francia (Santo, blanco)

[col][lect][ofre][pref][com][despcom]

Antífona de Entrada

El justo crecerá como palmera, se alzará como cedro del Líbano; plantado en la casa del Señor, en los atrios de nuestro Dios.

[Misa]

Oración Colecta

Oremos:
¡Oh Dios!, que has trasladado a san Luis de Francia desde los afanes del gobierno temporal al reino de tu gloria; concédenos, por su intercesión, buscar ante todo tu reino en medio de nuestras ocupaciones temporales.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.

[Misa]

Primera lectura

Parte tu pan con el hambriento

Lectura del profeta Isaías.
58, 6-11.

Esto dice el Señor:
"El ayuno que yo quiero es éste: abrir las prisiones injustas, hacer saltar los cerrojos de los cepos, dejar libres a los oprimidos, romper todos los cepos; partir tu pan con el hambriento, hospedar a los pobres sin techo, vestir al que ves desnudo, y no cerrarte a tu propia carne.
Entonces romperá tu luz como la aurora, en seguida te brotará la carne sana; te abrirá camino la justicia, detrás irá la gloria del Señor. Entonces clamarás al Señor y te responderá; gritarás y te dirá: Aquí estoy. Cuando destierres el ti la opresión, de gesto amenazador y la maledicencia, cuando partas tu pan con el hambriento y sacies el estómago del indigente, brillará tu luz en las tinieblas, tu oscuridad se volverá mediodía.
El Señor te dará reposo permanente, en el desierto saciará tu hambre, hará fuertes tus huesos, serás un huerto bien regado, un manantial de aguas cuya vena nunca engaña.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial

Del Salmo 111

Dichoso quien teme al Señor.

Dichoso quien teme al Señor y ama de corazón sus mandatos. Su linaje será poderosos en la tierra, la descendencia del justo será bendita.
Dichoso quien teme al Señor.

En su casa habrá riquezas y en abundancia; su caridad es constante, sin falta. En las tinieblas brilla como una luz el que es justo, clemente y compasivo.
Dichoso quien teme al Señor.

Dichoso el se apiada y presta y administra rectamente sus asuntos. El justo jamás vacilará; su recuerdo será perpetuo; no temerá las malas noticias.
Dichoso quien teme al Señor.

Su corazón está firme en el Señor. Su corazón está seguro, sin temor, hasta ver derrotado a sus enemigos.
Dichoso quien teme al Señor.

Reparte limosna a los pobres, su caridad es constante, sin falta, y alzará la frente con dignidad.
Dichoso quien teme al Señor.

Aclamación antes del Evangelio

Aleluya, aleluya.
Les doy un mandamiento nuevo: que se amén unos a otros como yo los he amado, dice el Señor.
Aleluya.

Evangelio

Amarás al Señor tu Dios y a tu prójimo como a ti mismo

Ý Lectura del santo Evangelio según san Mateo
22, 34-40

Gloria a ti, Señor.

En aquel tiempo, los fariseos, al oír que había hecho callar a los saduceos, se acercaron a Jesús, y uno de ellos le preguntó para ponerlo a prueba:
"Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de Ley?"
El dijo:
"Amarás al señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser". Este mandamiento es el principal y primero. Es segundo es semejante a él. "Amarás a tu prójimo como a ti mismo".
Estos dos mandamientos sostienen la Ley entera y los Profetas".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.

[Misa]

Oración sobre las Ofrendas

Señor, al presentar sobre tu altar esta ofrenda, concédenos aquel sentimiento de piedad que infundiste a san Luis de Francia; para que nos entreguemos con pureza de alma y corazón devoto a esta sagrada celebración; que nuestro sacrificio te sea agradable a ti y provechoso para nosotros.
Por nuestro, Señor Jesucristo.
Amén.

[Misa]

Prefacio

La gloria de los santos

En verdad es justo darte gracias y deber nuestro glorificarte, Padre santo. Porque tu gloria resplandece en cada uno de los Santos, ya que, al coronar sus méritos, coronas tus propios dones.
Con su vida, nos proporcionas ejemplo; ayuda, con su intercesión, y por la comunión con ellos, nos haces participar de sus bienes, para que, alentados por testigos tan insignes, lleguemos victoriosos al fin de la carrera y alcancemos con ellos la corona inmortal de la gloria, por Cristo, Señor nuestro.
Por eso,
con los ángeles y arcángeles, y con la multitud de los santos, te cantamos un himno de alabanza diciendo sin cesar:
[Misa]

Antífona de la Comunión

Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados y yo los aliviaré, dice el Señor.

[Misa]

Oración después de la Comunión

Oremos:
Que la comunión de tus sacramentos nos salve, Señor, y nos afiance en la luz de tu verdad.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.

[Misa]